Resumen del final
La película It Follows (2014) nos presenta a Jay, una adolescente que, tras mantener relaciones sexuales con su nuevo novio Hugh, descubre que ha heredado una maldición: una entidad que cambia de forma y camina lentamente hacia ella para matarla. La única forma de librarse es transmitirla a otra persona mediante el sexo. Si la entidad mata al portador actual, la maldición retrocede al anterior dueño. Tras la muerte de Greg, a quien Jay se la había pasado, la maldición vuelve a ella. Desesperados, Jay y sus amigos (Paul, Yara y Kelly) idean un plan para acabar con la criatura: la atraen a una piscina abandonada y la atacan con objetos eléctricos y disparos. La entidad desaparece dejando un rastro de sangre, pero no hay certeza de que haya muerto. La película concluye con Jay y Paul caminando de la mano por la calle; al fondo, una figura humana camina lentamente hacia ellos, dejando la duda de si es la entidad o un transeúnte inocente.
Explicación detallada del desenlace
El clímax en la piscina es engañoso. La entidad adopta la forma del padre de Jay y, aunque recibe múltiples disparos y una descarga eléctrica, su cuerpo se desvanece sin dejar rastro sólido, solo sangre. Esto sugiere que no es un ser físico vulnerable a métodos convencionales. De hecho, a lo largo de la película vemos que la criatura no siente dolor: cuando Greg le dispara desde su casa, la entidad ni se inmuta. Por tanto, es poco probable que haya muerto. Lo que sí ocurre es que Jay y Paul aprovechan los intervalos de tiempo que la maldición parece respetar (el tiempo que tarda la entidad en llegar hasta el portador) para pasársela mutuamente mediante relaciones sexuales recurrentes. Así crean un ciclo en el que ambos son portadores alternos, ganando tiempo. La escena final, con esa figura al fondo, es deliberadamente ambigua: puede ser la entidad que vuelve a por ellos, o una persona normal. El director David Robert Mitchell ha confirmado en entrevistas que las «reglas» de la maldición son solo suposiciones de los personajes, no certezas. Por tanto, el final no ofrece una respuesta definitiva.
Significado del desenlace
El final de It Follows no trata de si la entidad muere o no, sino de la imposibilidad de escapar de las consecuencias de nuestros actos. La maldición es una metáfora del trauma, las enfermedades de transmisión sexual y la culpa que nunca desaparece del todo. La ambigüedad final obliga al espectador a vivir la misma paranoia que los personajes: no saber si están a salvo. La figura al fondo representa esa amenaza latente que siempre acecha. Además, el hecho de que Jay y Paul decidan pasarse la maldición mutuamente en lugar de involucrar a inocentes muestra un atisbo de responsabilidad, aunque sea una solución temporal y angustiosa. La película nos dice que, a veces, no hay final feliz, solo una tregua incierta.
¿Qué ocurre con los personajes principales?
Jay: Tras el ataque en la piscina, Jay parece haber recuperado cierta normalidad, pero su mirada y su actitud revelan que sabe que la amenaza puede regresar. Se vuelve más madura y consciente de la carga que supone la maldición.
Paul: El amigo que siempre estuvo enamorado de Jay. Decide compartir la maldición con ella, aceptando el riesgo. Su gesto final de caminar tomado de la mano con Jay simboliza una unión frente al peligro, aunque sea precaria.
Greg: Muere a manos de la entidad tras subestimar la maldición. Su muerte sirve para demostrar que la criatura es implacable y que no se puede engañar fácilmente.
Hugh: El primer portador que vemos. Desaparece de la trama tras pasar la maldición a Jay, pero su advertencia inicial marca el tono de toda la película.
Temas, símbolos y lectura profunda
It Follows es una alegoría sobre la madurez sexual y el miedo a las consecuencias. La entidad que camina sin descanso simboliza el peso de las decisiones, la culpa y la inevitabilidad de la muerte. El hecho de que solo se transmita por sexo conecta con el estigma de las ETS y la presión social sobre la sexualidad adolescente. La paranoia constante de los personajes refleja la ansiedad de vivir con un secreto o una enfermedad que puede manifestarse en cualquier momento. Visualmente, la película juega con la idea de que lo cotidiano puede volverse amenazador: cualquier persona que camina hacia ti podría ser la entidad. El final abierto refuerza la idea de que el verdadero terror no está en el monstruo, sino en la incertidumbre y la espera.
Preguntas frecuentes
¿Logran matar a la entidad en la piscina?
No hay confirmación. La sangre y la desaparición del cuerpo sugieren que podría haber sido dañada, pero dado que antes recibió disparos sin inmutarse, es más probable que simplemente se retirara o cambiara de forma. El director ha dicho que las reglas son inciertas, así que lo más sensato es pensar que no murió.
¿La figura al final es la entidad?
Es imposible saberlo. La película deja la duda intencionadamente. Puede ser la entidad que vuelve a por ellos, o simplemente un peatón. El hecho de que camine lentamente y en línea recta recuerda el comportamiento de la criatura, pero no es concluyente.
¿Qué pasó con los hombres del barco?
Jay nada hacia un barco con tres hombres y vuelve empapada. La película no muestra qué ocurre, pero se insinúa que pudo haberles transmitido la maldición. Si lo hizo, sería un acto egoísta para ganar tiempo, pero también añadiría más culpa a su conciencia. Es una de las muchas incógnitas que el director deja a la interpretación.
Valoración editorial
It Follows es una obra maestra del terror moderno que renuncia a los sustos fáciles para construir una atmósfera opresiva y una reflexión profunda sobre la culpa y la madurez. Su final ambiguo no es un defecto, sino una virtud: nos obliga a confrontar la misma incertidumbre que atormenta a los personajes. La película demuestra que el verdadero miedo no está en lo que vemos, sino en lo que no sabemos.
Conclusión
El final de It Follows es un ejemplo perfecto de cómo el cine de terror puede usar la ambigüedad para potenciar su mensaje. No hay respuestas fáciles, solo la certeza de que la amenaza, real o metafórica, nunca desaparece del todo. Jay y Paul eligen enfrentarla juntos, pero el espectador se queda con la duda de si esa unión será suficiente. Una obra que invita al debate y a la relectura, y que sigue siendo relevante años después de su estreno.

