Introducción
Hay películas que se agarran a tu memoria como una astilla bajo la piel. EO, la candidata polaca al Oscar de 2022, es una de ellas. Dirigida por Jerzy Skolimowski, la cinta sigue a un burro que vaga por una Europa indiferente, y su final es de esos que te dejan clavado al asiento, preguntándote qué acabas de ver. No es un final feliz. Tampoco es un final que cierre del todo. Es más bien un golpe seco, una puerta que se cierra sin llave. Aquí vamos a desmenuzar qué ocurre en esos últimos minutos, qué significa realmente y por qué importa.
Resumen del final
En el tramo final de la película, EO ha vivido ya un sinfín de encuentros: desde un equipo de fútbol que lo adopta temporalmente hasta una noche en una granja, pasando por una estancia con una condesa excéntrica. Pero todo culmina cuando, tras patear a un hombre que lo maltrata, EO acaba en la parte trasera de un camión. El conductor es asaltado y asesinado en una gasolinera. Entre los curiosos que se acercan al lugar del crimen, un joven llamado Vito (Lorenzo Zurzolo) se encariña con el burro y se lo lleva a su pueblo natal. Allí descubrimos que Vito es sacerdote y que mantiene una relación ambigua y tensa con su madrastra (Isabelle Huppert). Justo cuando la trama parece centrarse en estos personajes humanos, EO huye de nuevo. Tras una secuencia poética frente a una cascada, el burro llega a un corral de vacas. Los humanos que allí trabajan lo confunden con el ganado y lo conducen, junto a las reses, hacia un matadero. En el último plano, EO cruza la puerta del edificio. La pantalla se vuelve negra y se escucha el sonido nítido e inconfundible de unas cuchillas cortando. Fin.
Explicación detallada del desenlace
La muerte de EO no se muestra explícitamente, pero el contexto no deja lugar a dudas: el sonido de las cuchillas es una metáfora sonora del sacrificio. La película no necesita mostrar la sangre para que sintamos el golpe. Lo que resulta más desconcertante es la aparente indiferencia de los humanos del matadero. ¿Ninguno se da cuenta de que hay un burro entre las vacas? La respuesta, por inquietante que sea, está en un detalle que se menciona antes en la cinta: el salami a veces lleva carne de burro. Para quienes trabajan en el matadero, un burro es simplemente otro animal del que obtener carne. No hay malicia explícita, solo una rutina que borra las diferencias.
La inclusión de Vito y su madrastra, que parecía prometer un desenlace más humano, queda truncada. EO huye sin mirar atrás, y esos personajes desaparecen de la historia para siempre. Esto no es un error de guion, sino una decisión narrativa deliberada. La vida de EO no gira en torno a los dramas humanos; el burro sigue su camino, ajeno a las historias que deja atrás.
Significado del desenlace
El final de EO es una declaración sobre la indiferencia del mundo hacia los animales. No es que los humanos sean malvados; es que, sencillamente, no ven al burro como un ser con una historia propia. Para ellos, EO es solo un animal entre otros, carne potencial. La película, dedicada en los créditos a los animales en peligro o angustia, nos pide que reconsideremos esa mirada. Pero también hay otra lectura más incómoda: EO, como cualquier animal, no comprende las categorías morales humanas. No sabe que va a morir, ni que su vida tiene un significado para nosotros. Esa falta de conciencia es, precisamente, lo que hace que su muerte sea tan brutal. Nosotros sí sabemos, y ese saber nos interpela.
El director, Jerzy Skolimowski, ha declarado que quería explorar la relación entre los humanos y los animales desde una perspectiva no antropocéntrica. El final, con su crudeza, nos obliga a preguntarnos: ¿qué sentimos realmente por los animales? ¿Nos importa EO solo porque es el protagonista de una película? ¿O hay algo más profundo?
Qué ocurre con los personajes principales
EO: Muere en el matadero, aunque su muerte no se muestra. El sonido de las cuchillas y el corte a negro confirman su destino.
Vito: Desaparece de la trama cuando EO huye de su pueblo. No se sabe nada más de él ni de su relación con su madrastra.
Madrastra de Vito (Isabelle Huppert): Al igual que Vito, su historia queda inconclusa. La película no vuelve a ellos.
Temas, símbolos y lectura profunda
EO se sostiene sobre dos pilares temáticos: los derechos de los animales y el azar de la vida animal. El burro no elige su destino; las circunstancias lo arrastran de un lugar a otro, y los humanos aparecen y desaparecen sin que él pueda controlarlo. La escena del matadero es la culminación de esa falta de control. El sonido de las cuchillas, además de ser literal, funciona como un símbolo de la violencia sistemática que la sociedad ejerce sobre los animales, a menudo sin que nadie la cuestione.
Otro motivo recurrente es la mirada. A lo largo de la película, vemos el mundo a través de los ojos de EO, con planos subjetivos que nos sitúan en su perspectiva. Pero en el matadero, esa mirada se apaga. El corte a negro es la metáfora definitiva de la extinción de la conciencia animal, al menos tal como nosotros la percibimos.
La película también juega con la idea de que los animales no entienden nuestras narrativas. Los humanos buscamos historias con principio, nudo y desenlace, pero la vida de EO es una sucesión de encuentros azarosos que no llevan a ninguna parte, excepto a la muerte. Esa estructura deliberadamente inconexa es un reflejo de cómo los animales viven: sin un propósito narrativo, simplemente existiendo hasta que dejan de hacerlo.
Preguntas frecuentes
¿Muere EO al final de la película?
Sí, todo apunta a que EO muere en el matadero. El sonido de cuchillas y el corte a negro son inequívocos, aunque la muerte no se muestre explícitamente. La dedicatoria final a los animales en peligro refuerza esta lectura.
¿Por qué los humanos del matadero no se dan cuenta de que EO es un burro?
La película sugiere que, en el contexto de la industria cárnica, la individualidad del animal se diluye. Además, se menciona antes que el salami puede contener carne de burro, lo que indica que los burros no son ajenos a la cadena alimentaria humana. Los trabajadores simplemente ven un animal más.
¿Qué significa la relación entre Vito y su madrastra?
Queda abierta a interpretación. La película no profundiza en ella, y su función principal es mostrar cómo EO entra y sale de las vidas humanas sin verse afectado por sus tramas. Es un ejemplo de cómo los animales son ajenos a nuestras complejidades emocionales.
Valoración editorial
EO no es una película fácil. Su ritmo pausado y su estructura episódica pueden desconcertar, pero el final es tan potente que justifica el viaje. La propuesta de Skolimowski es valiente: nos invita a mirar a los animales no como metáforas de lo humano, sino como seres con una existencia propia, aunque incomprensible para nosotros. La escena del matadero es de una eficacia devastadora, y el sonido de las cuchillas resuena mucho después de que la pantalla se haya quedado en negro. No es un final que dé respuestas, sino que abre preguntas incómodas sobre nuestra relación con los animales. Y quizá por eso es tan inolvidable.
Conclusión
El final de EO es un golpe de realidad en mitad de un cuento errante. La muerte del burro no es un giro gratuito, sino la consecuencia lógica de un mundo que no está diseñado para proteger a los animales. La película nos deja con la incomodidad de saber que, aunque EO no entienda su destino, nosotros sí, y que esa comprensión debería llevarnos a actuar. Al fin y al cabo, la dedicatoria final no es un adorno: es un llamamiento.

