Un cazador que acepta su destino
Pocas películas de superhéroes han generado tanto debate en tan poco tiempo. Kraven el cazador llegó con la promesa de cerrar (o al menos dar un cierre digno) al universo Spider-Man de Sony, y lo cierto es que su desenlace ha dejado a más de uno rascándose la cabeza. En este artículo vamos a desglosar qué ocurre exactamente en los últimos minutos, qué decisiones toman los personajes y qué significa todo ello para el futuro de esta esquina del universo Marvel en el cine. Sin inventos ni teorías sacadas de la manga: solo lo que la película muestra y lo que podemos interpretar a partir de ello.
El enfrentamiento en el bosque: Nikolai, el oso y la ruptura definitiva
Para entender el final hay que remontarse al clímax. Sergei Kravinoff (Aaron Taylor-Johnson) ha rescatado a su medio hermano Dimitri (Fred Hechinger) de las garras de The Rhino (Alessandro Nivola). Tras la batalla, tiene lugar un encuentro en el bosque entre Sergei y su padre, Nikolai (Russell Crowe). Este le ofrece heredar su imperio criminal, pero Sergei se niega en redondo. No quiere convertirse en su sucesor.
Lo que hace a continuación es clave: quita las balas del rifle de su padre. Y, aunque la película no lo dice con todas las letras, se sugiere con fuerza que Sergei influye en el oso grizzly para que ataque y mate a Nikolai. No es la primera vez que vemos a Sergei comunicarse con animales: ya lo hizo con la manada de bisontes durante la pelea contra Rhino y con el lobo en la escena de la prisión. Así que la lectura más directa es que usa esa habilidad para acabar con su padre sin mancharse las manos directamente.
¿Por qué lo hace? Porque se ha enterado, gracias a Rhino, de que Nikolai fue quien lo puso en el punto de mira de Aleksei Sytsevich. Su padre usó a un hijo para eliminar una amenaza que él no podía controlar y puso en peligro al otro como daño colateral aceptable. Esa revelación rompe cualquier vínculo que pudiera quedar. Sergei decide que no puede seguir tolerando la oscuridad de su padre y el dolor que ha sembrado. La muerte de Nikolai no es un arrebato, sino una ejecución calculada.
El salto temporal y el regalo envenenado: el chaleco de león
Un año después, Dimitri se reúne con Sergei y le dice que su padre le dejó algo. Sergei abre una caja y encuentra un chaleco hecho con la cabeza del león que casi lo mató cuando era niño. Es un objeto cargado de simbolismo: representa la presa que lo convirtió en cazador, pero también la figura paterna que siempre quiso moldearlo a su imagen y semejanza. Junto al chaleco hay una nota de Nikolai. En ella afirma que él y Kraven son iguales, cazadores legendarios destinados a ser temidos.
A pesar del odio que Sergei sentía por su padre, esa carta —combinada con una conversación previa con Dimitri, que le había dicho algo similar— parece empujarlo a aceptar el camino que siempre había rechazado. Se pone el chaleco, se sienta y apoya la barbilla en un brazo, adoptando una pose que replica la de Kraven en los cómics. Es su evolución completa hacia el villano que conocemos.
La decisión es controvertida. ¿Por qué acepta el legado de un hombre al que acaba de matar? La película no lo explica del todo, pero se puede interpretar como una rendición: Sergei asume que no es buena persona, que su naturaleza violenta lo empuja irremediablemente a ser como su padre. Es un giro oscuro, aunque quizá demasiado rápido para resultar del todo convincente.
Dimitri se transforma: el nacimiento de El Camaleón
El otro gran giro del final es el de Dimitri. En la escena final, revela a Sergei que ha tomado el control del imperio de su padre y de los activos de Rhino. Pero hay más: también ha visitado al mismo médico de Nueva York que otorgó a Sytsevich su fuerza, sus cuernos y su piel endurecida. Ahora Dimitri puede cambiar de apariencia a voluntad. Se ha convertido en El Camaleón, el clásico villano de Spider-Man, maestro del disfraz. La película muestra su rostro blanco característico de los cómics mientras cambia de forma.
Y el médico en cuestión no es otro que Miles Warren, también conocido como El Chacal, un genetista famoso por instigar la Saga del Clon en los cómics. Este detalle abre un abanico de posibilidades que, lamentablemente, probablemente nunca se explorarán.
La decisión de Dimitri de quedarse con el imperio de su padre resulta chocante. Él mismo había acusado a Sergei de ser como Nikolai, y ambos odiaban a su padre. Sin embargo, Dimitri elige convertirse en él. La explicación más plausible es un ciclo de abuso residual: a pesar de todo el daño sufrido, Dimitri aún busca, de forma retorcida, hacer sentir orgulloso a Nikolai. O quizá simplemente quiere el poder. La película no lo aclara.
¿Qué pasa con Calypso?
Durante la batalla contra Rhino y sus hombres, Calypso (Ariana DeBose) mata a The Foreigner (Christopher Abbott) y le da a Sergei más de la poción de su familia antes de su enfrentamiento con Sytsevich. Sin embargo, después de eso no vuelve a aparecer. Su futuro queda en el aire. Lo más lógico es pensar que regresa a Londres y que podría volver a trabajar con Kraven para rastrear más objetivos en el futuro. También es razonable que Sergei quiera saber más sobre la poción que le ha salvado la vida dos veces, ahora que sabe que Calypso tiene más elixir. Pero son especulaciones: la película no lo confirma.
El problema de un final acelerado
El desenlace de Kraven el cazador adolece de un problema que arrastra toda la película: la sensación de que las cosas ocurren porque toca, no porque estén bien construidas. El tercer acto está tan apresurado que decisiones como la de Sergei al ponerse el chaleco o la de Dimitri al asumir el imperio resultan difíciles de tragar. ¿No habría sido más coherente que Sergei rompiera el ciclo perdonando a su padre? ¿O que rechazara el chaleco tras probárselo? La película opta por el camino rápido, y eso le pasa factura.
Es una lástima porque, en el fondo, ver a Kraven con su aspecto icónico mola. Pero llega demasiado tarde y con demasiado poco contexto. Si la película hubiera sido más sólida, estos momentos habrían tenido un impacto mucho mayor. En lugar de eso, el final se recibió con un encogimiento de hombros generalizado, como tantas otras entregas del universo Spider-Man de Sony.
El futuro incierto de Kraven y del universo Sony
Ahora que Sergei se ha convertido oficialmente en el Kraven de los cómics, es natural preguntarse si habrá secuela o si el personaje aparecerá como villano clave de Spider-Man en el futuro. Sin embargo, se ha confirmado que el universo Spider-Man de Sony tal y como lo conocíamos ha terminado. Kraven el cazador (2024) ha sido la última película de esa continuidad interconectada que nunca encontró su sitio. Una secuela parece muy improbable.
Lo más triste es que Aaron Taylor-Johnson era un buen fichaje para un Kraven de acción real. Nunca veremos a ese Kraven enfrentarse a ninguna versión de Spider-Man, lo cual es un desperdicio de potencial. Quizá el personaje pueda usarse en una futura película del MCU protagonizada por Tom Holland, pero lo más probable es que sea con otro actor. Al fin y al cabo, una adaptación de «La última cacería de Kraven» para Spider-Man 5 suena muy tentadora.
Preguntas frecuentes sobre el final de Kraven el cazador
¿Muere Nikolai en Kraven el cazador?
Sí. Sergei quita las balas del rifle de su padre y se sugiere que influye en el oso grizzly para que lo ataque y lo mate. Nikolai muere a causa de las heridas provocadas por el animal. Es la culminación de la ruptura entre padre e hijo.
¿Se convierte Dimitri en El Camaleón?
Sí. En la escena final, Dimitri revela que ha adquirido la habilidad de cambiar de apariencia a voluntad tras visitar al mismo médico que transformó a Rhino. La película muestra su rostro blanco característico y confirma que se ha convertido en El Camaleón, el clásico villano de Spider-Man.
¿Habrá secuela de Kraven el cazador?
Es muy poco probable. Se ha confirmado que el universo Spider-Man de Sony ha llegado a su fin con esta película. Aunque el personaje podría aparecer en el MCU en el futuro, no hay planes anunciados y probablemente sería con otro actor.
Reflexión final: un cazador sin presa
El final de Kraven el cazador deja una sensación agridulce. Por un lado, cumple con el mínimo exigible: vemos a Kraven con su vestimenta clásica y a El Camaleón haciendo acto de presencia. Por otro, todo sucede tan deprisa y con tan poco desarrollo que cuesta emocionarse. La película quería ser el punto de partida de algo grande, pero se queda en un intento fallido de construir un universo que nunca llegó a despegar.
Como fan, me habría encantado ver a este Kraven enfrentándose a Spider-Man, explorando su moralidad retorcida y su obsesión por la caza. Pero tendremos que conformarnos con lo que hay: un cierre que, al menos, deja al personaje en el lugar correcto, aunque el viaje hasta aquí haya sido irregular. Si algo podemos sacar en claro es que Aaron Taylor-Johnson merecía mejor material. Quizá en otra vida, en otro universo, Kraven tenga la película que se merece.

