Introducción
«La peor persona del mundo» (2021), de Joachim Trier, cierra la llamada Trilogía de Oslo con un retrato generacional sobre la indecisión, el miedo al compromiso y la búsqueda de identidad. La película sigue a Julie, una joven que navega entre relaciones, carreras y la presión de tenerlo todo resuelto antes de los treinta. Su final, lejos de ser un cierre convencional, deja preguntas abiertas sobre el crecimiento personal y la aceptación de la imperfección. Aquí desglosamos qué ocurre, qué significa y por qué importa.
Resumen del final
En el capítulo 11, Julie descubre que está embarazada de Eivind, justo cuando su relación se tambalea. Poco después, se entera de que Aksel, su exnovio, padece cáncer de páncreas terminal. Julie visita a Aksel, pero no pasa la noche con él; en su lugar, vaga sola por Oslo. Sufre un aborto espontáneo en la ducha y siente un inmenso alivio. Aksel muere sin que Julie lo vea por última vez. En el epílogo, meses después, Julie se ha consolidado como fotógrafa y parece haber encontrado paz interior. Eivind, por su parte, ha formado una familia.
Explicación detallada del desenlace
El aborto como liberación
Julie no quería ser madre en ese momento; el embarazo era una atadura a una relación que ya no funcionaba. El aborto espontáneo, aunque traumático, la libera de una decisión que no estaba preparada para tomar. No hay juicio moral: la película muestra su alivio sin culpa, subrayando que no todas las mujeres desean la maternidad, y que está bien sentirse aliviada tras una pérdida.
La muerte de Aksel y la ausencia de Julie
Julie no visita a Aksel en sus últimas horas. Esto puede leerse como egoísmo, pero también como un acto de autoconservación: prefiere recordarlo vivo y evitar el dolor del adiós. Además, Julie ya se había despedido emocionalmente cuando rompieron. Su decisión refuerza el tema de que, a veces, el duelo se procesa en soledad, no en un lecho de muerte.
El epílogo: la paz encontrada
El epílogo muestra a Julie fotografiando en un entorno natural, con una luz cálida que simboliza esperanza. Ha abrazado su vocación y ya no necesita validación externa. Eivind, en cambio, ha seguido el camino convencional: familia, estabilidad. La película no juzga ninguna opción; simplemente muestra que cada uno encuentra su propio ritmo.
Significado del desenlace
El final de «La peor persona del mundo» defiende que está bien no tenerlo todo claro. Julie es el arquetipo de la generación millennial que cambia de rumbo constantemente, y su desenlace no la castiga por ello. Al contrario, la recompensa con la paz interior. La película sugiere que la verdadera madurez no es alcanzar un ideal social (casa, hijos, carrera estable), sino aceptar la propia incertidumbre y vivir con ella.
Fíjate en que el título es irónico: Julie no es la peor persona del mundo, sino una persona real con defectos. El final valida su derecho a ser imperfecta, a cambiar de opinión, a priorizarse a sí misma.
¿Qué ocurre con los personajes principales?
Julie
Al final, Julie ha dejado atrás la insatisfacción crónica. Su identidad ya no depende de una pareja o una carrera prestigiosa; se ha reconciliado con su propia naturaleza inquieta. La fotografía, que antes era un capricho, se convierte en su medio de expresión y sustento.
Aksel
Aksel muere, pero su legado perdura en Julie. Él representaba la estabilidad y el deseo de formar una familia, un camino que Julie rechazó. Su muerte cierra el arco de la relación y obliga a Julie a enfrentar la pérdida sin poder despedirse, lo que acelera su crecimiento.
Eivind
Eivind toma el camino opuesto: se casa, tiene hijos. Su vida refleja lo que Julie podría haber tenido si hubiera elegido la seguridad. Pero la película no lo presenta como una opción mejor, sino como una alternativa igualmente válida. La separación de ambos es amistosa, sin rencor.
Temas, símbolos y lectura profunda
La ciudad de Oslo
Oslo no es solo un escenario; es un personaje más. La película muestra sus calles, fiordos y luces como un reflejo del estado anímico de Julie. Cuando deambula sola tras la muerte de Aksel, la ciudad se vuelve un espacio de duelo y, al amanecer, de renacimiento.
El tiempo detenido
En una de las escenas más memorables, Julie corre por las calles de Oslo mientras el tiempo se congela. Es una metáfora de su deseo de escapar de las decisiones que la atan. Al final, el tiempo vuelve a fluir cuando acepta su realidad.
La maternidad como elección
La película trata la maternidad sin tabúes: Julie no quiere hijos, y el aborto espontáneo la alivia. No hay discurso pro-vida ni pro-elección; simplemente se muestra la experiencia subjetiva de una mujer que no se siente preparada.
Preguntas frecuentes
¿Julie decide tener hijos al final?
No se especifica. El epílogo la muestra centrada en su carrera, sin indicios de que busque la maternidad. La película deja abierta la posibilidad de que cambie de opinión, pero no es relevante para su arco: lo importante es que ha aprendido a vivir según sus propios términos.
¿Julie y Eivind vuelven a estar juntos?
No. Se separan de mutuo acuerdo después del aborto. En el epílogo, cada uno ha seguido su camino: Julie como fotógrafa y Eivind con una nueva familia. No hay indicios de que retomen la relación.
¿Por qué Julie no visita a Aksel en el hospital?
Julie elige recordar a Aksel vivo, no postrado por la enfermedad. Además, ya había roto con él emocionalmente. Su ausencia es una decisión dolorosa pero coherente con su personaje: prefiere evitar el sufrimiento directo y procesar el duelo a solas.
Valoración editorial
«La peor persona del mundo» es una obra maestra del cine nórdico contemporáneo. Su final, abierto y agridulce, es fiel a la vida real: no todo se resuelve con un arco limpio. La actuación de Renate Reinsve es portentosa, y la dirección de Trier logra que cada escena respire autenticidad. Una película necesaria para quienes se sienten perdidos en la treintena.
Conclusión
El final de «La peor persona del mundo» nos recuerda que la vida no es una carrera de obstáculos hacia la perfección, sino un camino de aceptación de nuestras contradicciones. Julie no es la peor persona del mundo; es, simplemente, una persona que intenta vivir con honestidad, aunque eso signifique decepcionar a otros. Y al final, eso es suficiente.

