Introducción: Bienvenidos al Watergate visto desde las mujeres
El escándalo Watergate ha sido contado mil veces, pero Gaslit llega para darle la vuelta al relato. Esta serie de Starz, protagonizada por Julia Roberts y Sean Penn, no se centra en el robo en sí, sino en las mujeres que lo vivieron desde dentro y en cómo sus reacciones cambiaron la historia. En este primer episodio, titulado «Will» (como la autobiografía de G. Gordon Liddy), sentamos las bases de una conspiración que lo cambiaría todo. Vamos por partes, que el piloto da mucho de sí.
Resumen del final del episodio 1
John Dean (Dan Stevens) redacta una carta de dimisión y se dirige a la oficina de John Mitchell (Sean Penn) para entregarla. Sin embargo, al llegar, ve que Mitchell no está y sobre su mesa hay una nota de su secretaria: el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca ha llamado para decir que Nixon está muy satisfecho con Dean y quiere reunirse con él. La ambición de Dean resurge al instante: guarda la carta y se va sin renunciar. Paralelamente, Martha Mitchell (Julia Roberts) husmea entre los papeles de su marido y encuentra referencias a «equipos de escucha y sonido» y «dispositivos automáticos de escucha (3)». Mientras tanto, G. Gordon Liddy (Shea Whigham), James McCord (Chris Bauer) y su equipo llegan al complejo Watergate, listos para actuar. El episodio cierra con esa imagen: el coche aparcado frente al edificio, el inicio de todo.
Explicación detallada del desenlace
La (no) dimisión de John Dean
Dean es un personaje atrapado entre su conciencia y su ambición. Al principio del episodio, rechaza la oferta de Mitchell de espiar a los demócratas, pero Mitchell le convence apelando a su lealtad a Nixon y a su deseo de ascender. Cuando Dean descubre que Mitchell le ha mentido, decide dimitir. Escribe la carta, la coge y va a entregarla. Pero al ver la nota de Nixon, todo cambia: sabe que si se reúne con el presidente, su carrera puede despegar. La decisión de guardar la carta y marcharse es un punto de inflexión: elige el poder sobre la ética. Ese pequeño gesto define su arco en la serie y sienta las bases de su posterior implicación en el encubrimiento.
Martha Mitchell y los papeles de su marido
Martha no es una simple ama de casa de la alta sociedad; es una mujer intuitiva y con contactos. Al ver los documentos con términos técnicos de espionaje, intuye que algo turbio se cuece. Su descubrimiento no solo la pone en alerta, sino que la convierte en una amenaza potencial para la administración Nixon. A partir de aquí, su relación con John Mitchell se tensará aún más, y ella se convertirá en una de las primeras en denunciar el escándalo, aunque nadie la crea.
La llegada al Watergate
La escena final, con Liddy y su equipo llegando al complejo, es un guiño a lo que está por venir. El espectador ya sabe que ese será el lugar del robo, pero aquí se nos muestra como el destino inevitable al que conducen las ambiciones desmedidas. La serie juega con la ironía de que todo empieza con una operación de espionaje que parecía menor y que acabaría derribando a un presidente.
Significado del desenlace: ¿qué significa realmente?
El final del piloto nos dice que, en Watergate, nadie es completamente inocente. Dean podría haber renunciado y haberse lavado las manos, pero su ambición lo corrompe. Martha, por su parte, representa la voz de la conciencia que será silenciada. El episodio plantea una pregunta incómoda: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por el poder? La serie no juzga, pero muestra las consecuencias de cada elección. Además, el título «Will» (voluntad) es clave: la voluntad de Liddy de quemarse la mano para demostrar lealtad, la voluntad de Dean de sacrificar su ética, y la voluntad de Martha de enfrentarse a su marido y al sistema.
¿Qué ocurre con los personajes principales?
- John Dean: Decide no dimitir y seguir en la administración, lo que lo llevará a participar en el encubrimiento. Su reunión con Nixon será determinante.
- Martha Mitchell: Tras encontrar las pruebas, se convierte en una amenaza. Su matrimonio se resiente y empezará a hablar con la prensa, aunque su marido intentará callarla.
- John Mitchell: Como fiscal general, orquesta la operación de espionaje. Su relación con Martha se vuelve violenta (se abofetean mutuamente) y debe elegir entre su lealtad a Nixon y su mujer.
- G. Gordon Liddy: Se muestra como un fanático dispuesto a todo. Su personaje es el que da el paso al frente para liderar el equipo que irrumpirá en el Watergate.
- Maureen «Mo» Kane: La cita a ciegas con Dean avanza; ella ve un lado diferente de él en la fiesta de los Mitchell, lo que sugiere que se involucrará emocionalmente.
Temas, símbolos y lectura profunda
El episodio está lleno de simbolismo. La escena inicial con Liddy quemándose la mano sobre una vela establece el tono: la lealtad ciega y el dolor como prueba de fidelidad. El Porsche de Dean contrasta con la desigualdad social que ve en las calles de Washington, subrayando la desconexión de la élite política. La violencia doméstica entre los Mitchell refleja la tensión de un matrimonio atrapado en la maquinaria del poder. El tema central es la ambición: cómo corrompe y cómo las pequeñas decisiones (como guardar una carta de dimisión) pueden tener consecuencias gigantescas. También se aborda el papel de la mujer en la política de los 70: Martha es vista como una «loca» por su marido y la administración, pero en realidad es la única que ve la verdad.
Dudas frecuentes sobre el episodio 1 de Gaslit
¿Renuncia John Dean al final del episodio?
No, al final decide no renunciar. Redacta la carta de dimisión y va a entregarla, pero al enterarse de que Nixon quiere reunirse con él, la guarda y se marcha. Su ambición le gana a la conciencia.
¿Qué descubre Martha en los papeles de John?
Martha encuentra anotaciones sobre «equipos de escucha y sonido» y «dispositivos automáticos de escucha (3)», lo que indica que su marido está planeando una operación de espionaje ilegal.
¿Quién es G. Gordon Liddy y qué papel juega?
G. Gordon Liddy es un exagente del FBI y consejero de la Casa Blanca, conocido por su fanatismo. En el episodio, es el encargado de liderar la operación de espionaje que acabará en el robo del Watergate. Su personaje representa la lealtad extrema y la falta de escrúpulos.
Valoración editorial
El piloto de Gaslit es un inicio sólido que promete un drama político con alma. Julia Roberts brilla como Martha Mitchell, dándole matices a un personaje que la historia había relegado a un segundo plano. Sean Penn encarna a un Mitchell tenso y contradictorio. La serie acierta al poner el foco en las mujeres y en las decisiones personales que rodearon el escándalo, en lugar de en los hechos ya conocidos. Eso sí, el ritmo es pausado, y quien busque acción trepidante puede frustrarse. Pero para los amantes de la política y el drama histórico, es una joya.
Conclusión
El episodio 1 de Gaslit nos deja con Dean atrapado por su ambición, Martha al borde de descubrir la verdad, y Liddy y los suyos a las puertas del Watergate. Todo está listo para que el escándalo estalle. Y lo mejor es que esta vez lo veremos desde los ojos de quienes normalmente quedan en la sombra.

