Película Con spoilers

Final de Deseo explicado: ¿Quién mató a Matías y por qué?

5 min de lectura
Aviso: este analisis contiene spoilers importantes del final.

Respuesta rapida

Lucero Cortina asesina a Matías ahogándolo en la piscina, con la ayuda de su marido Fernando, para proteger a su hija Viviana y eliminar una amenaza. La muerte se hace pasar por suicidio.

Ficha rapida

Titulo original
Deseo
Ano
2011
Director
Teresa Simone
Reparto
Déborah Révy, Hélène Zimmer, Gowan Didi
Duracion
103 min
Clasificacion
Not Rated
Nota IMDb
5.4 / 10
Votos IMDb
9.658

Resumen del final

En Deseo, la película de Netflix, Lucero Cortina, una abogada de alto nivel, tiene una aventura con Matías, el instructor de natación de su hija Viviana. Lo que empieza como un juego erótico termina en tragedia: Lucero asesina a Matías ahogándolo en la piscina del club familiar. La muerte se hace pasar por suicidio, aprovechando las lesiones previas de Matías y su adicción a las drogas. Tras el crimen, Lucero y su marido Fernando tienen sexo apasionado, cómplices del asesinato. Su hijo Julián, que ayudó alejando a su hermana, carga con el peso del secreto. Viviana, en cambio, desconoce la verdad.

Explicación detallada del desenlace

La película sigue a Lucero Cortina, casada con Fernando desde hace veinte años, pero aburrida de su matrimonio. Conoce a Matías, el atractivo monitor de natación de su hija, y pronto inician un romance. Matías, que casi llega a los Juegos Olímpicos antes de una lesión, encuentra en Lucero una vía de escape. Sin embargo, la situación se complica cuando Viviana también se enamora de Matías y él la rechaza. Además, los rivales de Lucero en el bufete descubren el affaire y la presionan para que abandone un caso importante, lo que la lleva a cortar con Matías.

Entonces Matías revela que Fernando le pagó para seducir a Lucero y grabar sus encuentros. Tras ser rechazado, se vuelve desesperado y comienza una relación con Viviana solo para estar cerca de Lucero. Cuando Fernando y Lucero lo descubren, deciden actuar. La noche del asesinato, Fernando golpea a Matías y lo deja malherido. Lucero entra entonces en la piscina, desnuda, como si quisiera reanudar la relación. Matías, débil pero dominado por el deseo, la sigue al agua. En la parte honda, Lucero le hunde la cabeza hasta ahogarlo.

La elección del ahogamiento es clave: las autoridades lo interpretan como un suicidio, sobre todo al conocerse la adicción a las drogas de Matías. La policía cierra el caso. La escena final muestra a Lucero y Fernando teniendo sexo, liberados tras eliminar al enemigo común.

Significado del desenlace

El final revela que los verdaderos monstruos no son Matías, sino los adultos que manipulan y destruyen a su alrededor. Lucero y Fernando, que aparentaban ser una familia perfecta, son capaces de matar para mantener su estatus y proteger a su hija (aunque en realidad la ponen en más peligro). La película critica cómo los padres utilizan a los hijos como excusa para sus actos egoístas. La escena de sexo final simboliza su complicidad: han purgado su enemistad y ahora comparten un secreto que los une más que su matrimonio.

La película juega con las apariencias: Julián parece sospechoso por sus trucos de cartas y su comportamiento extraño, pero es una pista falsa. Los verdaderos criminales son los padres, que usan a sus hijos como coartada. El mensaje es que la hipocresía y el egoísmo de los adultos pueden destruir a la familia desde dentro.

Qué ocurre con los personajes principales

Lucero Cortina

Es la asesina. Mata a Matías para proteger a Viviana y para recuperar el control de su vida. Tras el crimen, se reconcilia con Fernando y parece dispuesta a seguir adelante sin remordimientos.

Fernando Cortina

Cómplice del asesinato. Es quien idea el plan y golpea a Matías primero. Al final, retoma su relación con Lucero, fortalecida por el secreto compartido.

Matías

Muere ahogado por Lucero. Su adicción a las drogas y su pasado de atleta frustrado se usan para justificar su supuesto suicidio.

Viviana Cortina

Desconoce el asesinato. Cree que Matías se suicidó por las drogas. Su papel es el de víctima pasiva: su madre la aleja de la escena y la protege de la verdad, aunque probablemente sospeche.

Julián Cortina

El hijo menor. Sabe la verdad y ayudó alejando a Viviana. El peso del secreto le afecta psicológicamente. El final deja abierto si contará la verdad o callará para siempre.

Temas, símbolos y lectura profunda

El agua es un símbolo central: lugar del placer (la piscina donde comienza el affaire) y de la muerte (el ahogamiento). La piscina representa el deseo y su peligro. También el club Lomas, propiedad de la familia, es un espacio cerrado donde ocurre todo, aislado del mundo exterior.

El final ambiguo con Julián plantea si la verdad prevalecerá o si el silencio perpetuará el ciclo de abuso. La decisión de Julián determinará si la familia se salva o se desmorona.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Lucero mata a Matías?

Lo mata para proteger a su hija Viviana de una relación tóxica y para eliminar la amenaza que Matías representa para su familia. Además, es una forma de recuperar el control tras haber sido manipulada por él y por Fernando.

¿Sabía Viviana la verdad sobre la muerte de Matías?

La película no lo deja claro. Viviana presencia indicios (sus padres entrando al club, la negativa a hablar del tema), pero oficialmente cree que fue un suicidio. Es posible que sospeche pero decida callar para proteger a su familia.

¿Julián contará la verdad a la policía?

Es ambiguo. Julián está claramente afectado por el secreto, pero también depende de sus padres. La película no muestra su decisión final, dejando al espectador la pregunta de si la conciencia podrá más que la lealtad familiar.

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Perfil editorial

Soy Vera y veo cine con ojo crítico y corazón cinéfilo. Tengo manía de comparar: un final me recuerda a otra película o a la forma de cerrar de cierto director, y esa conversación entre obras me parece lo más divertido. Soy honesta cuando algo funciona y también cuando un desenlace no me termina de cuajar, siempre con argumentos sobre la mesa. Y sí, alguna vez asomo el "yo", pero con mesura.