Introducción
Estrenada en 1979, Being There es una sátira política que, bajo su aparente sencillez, esconde una crítica mordaz al sistema y una reflexión sobre la ignorancia como virtud. La película, protagonizada por Peter Sellers en el papel de Chance, un jardinero de mente simple que asciende sin pretenderlo a la cúpula del poder, culmina con un final surrealista que ha dado mucho que hablar. En este artículo desglosamos qué ocurre realmente, qué significa y por qué es una de las secuencias más memorables del cine.
Resumen del final
Tras la muerte de su mentor y amigo, el magnate Ben Rand, Chance deambula por la finca. Detiene su paseo para enderezar un pequeño árbol que el viento ha tumbado, un gesto que refleja su instinto de jardinero. Luego se acerca a un lago y, para sorpresa del espectador, camina sobre la superficie del agua. Se detiene, introduce la punta de su paraguas bajo el agua para comprobar la profundidad y continúa su camino. Mientras tanto, en una escena paralela, los asesores políticos y la élite que rodeaban a Rand discuten a media voz quién debería suceder al presidente, y llegan a la conclusión de que el candidato ideal es Chance. La película termina con la imagen de Chance alejándose sobre el agua, mientras la voz en off dice: «La vida es un estado de la mente».
Explicación detallada del desenlace
Para entender el final, hay que remontarse a la construcción del personaje de Chance a lo largo de la película. Chance es un hombre que ha vivido toda su vida en la misma casa, cuidando el jardín y viendo la televisión. Su mundo se limita a lo que ve en la pantalla y a las plantas que cultiva. Cuando muere su patrón, se ve obligado a salir a la calle y, por una serie de malentendidos, acaba en la mansión de Ben Rand, un poderoso hombre de negocios que confunde su simpleza con profundidad. Chance responde a todas las preguntas con metáforas de jardinería, que los demás interpretan como sabias alegorías sobre la economía y la política.
El final es el clímax de esa cadena de malentendidos. La muerte de Rand deja a Chance sin su principal valedor, pero el jardinero ya ha sembrado la semilla de la admiración en los demás. Cuando los políticos discuten sobre su candidatura, están confirmando que el sistema es tan vacío que cualquiera puede llegar a la cima si dice lo que ellos quieren oír. La imagen de Chance caminando sobre el agua es, ante todo, un gag visual: un hombre que literalmente hace lo imposible sin inmutarse, como si fuera lo más natural del mundo. Pero también es una metáfora de cómo los poderosos lo ven: como una figura casi divina, un salvador que camina sobre las aguas igual que Cristo. Sin embargo, Chance no es consciente de su supuesto milagro; para él, solo está dando un paseo.
Significado del desenlace: ¿Qué significa realmente?
El final de Being There opera en varios niveles. En el más superficial, es un chiste que remata la película con una imagen absurda. En un nivel más profundo, es una crítica feroz a la política y a los medios de comunicación. Chance es un hombre que no tiene nada que decir, pero que repite frases hechas de la televisión; sin embargo, es percibido como un genio. El hecho de que pueda caminar sobre el agua sugiere que la realidad se doblega a la percepción: si todos creen que es especial, acaba siéndolo, aunque sea solo en apariencia.
La frase «La vida es un estado de la mente» refuerza esta idea. La realidad de Chance es la que él construye a partir de la televisión y el jardín; para él, caminar sobre el agua no es un milagro, sino un paso más en su paseo. La película nos invita a preguntarnos si la realidad objetiva existe o si todo es interpretación. Además, el hecho de que Chance sumerja el paraguas para comprobar la profundidad indica que él mismo se sorprende de su habilidad, pero no le da mayor importancia. Es un ser que acepta lo extraordinario con la misma naturalidad con la que acepta lo cotidiano.
¿Qué ocurre con los personajes principales?
- Chance: Tras la muerte de Ben Rand, Chance queda libre pero no perdido. Su carácter impasible le permite seguir adelante sin cuestionarse nada. El final sugiere que su ascenso continuará: probablemente será presidente, aunque él no lo sepa ni le importe.
- Ben Rand: Muere en su cama, rodeado de su familia y de Chance. Su muerte es el detonante del clímax, pero también cierra su arco: un poderoso que encontró en un jardinero la sabiduría que buscaba.
- Eve Rand: La esposa de Ben, interpretada por Shirley MacLaine, intenta seducir a Chance, pero él responde imitando una escena de televisión. Tras la muerte de su marido, su papel queda diluido; la película no vuelve a mostrar su reacción.
Temas, símbolos y lectura profunda
Uno de los símbolos centrales es la televisión. Chance la ve constantemente y la imita; es su única referencia del mundo exterior. La televisión representa la superficialidad de la sociedad: todo es imagen, todo es programa. Chance es un producto de ese medio, y su éxito se debe a que refleja como un espejo lo que los demás quieren ver. El jardín, por otro lado, simboliza su pureza e inocencia, pero también su aislamiento.
El agua sobre la que camina es otro símbolo potente. Tradicionalmente, caminar sobre el agua es un milagro reservado a figuras divinas. Que Chance lo haga sin esfuerzo sugiere que la divinidad es una cuestión de percepción: si la sociedad necesita un salvador, lo creará, aunque sea un hombre simple. La película también juega con la idea de que la ignorancia es una bendición: Chance no tiene ambiciones, no miente, no manipula; su vacuidad lo hace incorruptible, y por eso es el candidato perfecto.
El subtexto político es ineludible. Being There se estrenó en plena Guerra Fría y critica tanto a la izquierda como a la derecha. Los políticos de la película no escuchan, solo proyectan sus propias ideas sobre Chance. El final, con la discusión sobre la sucesión presidencial, muestra que el poder es un juego de apariencias donde el contenido es irrelevante. La candidatura de Chance es el colmo del absurdo: un hombre que no sabe nada de política va a gobernar un país.
Preguntas frecuentes
¿Es Chance un ángel o una figura divina?
La película no lo confirma explícitamente. La imagen de caminar sobre el agua es una clara referencia bíblica, pero el tono satírico sugiere que es más una broma que una revelación divina. La ambigüedad es intencionada: cada espectador puede interpretarlo como quiera. Lo importante no es si Chance es divino, sino cómo los demás lo perciben como tal.
¿Por qué Chance mete el paraguas en el agua?
Ese gesto indica que Chance es consciente de que está haciendo algo extraordinario, pero no le da mayor importancia. Comprueba la profundidad como si estuviera en un jardín y quisiera saber si el agua es honda. Es una muestra de su carácter práctico y de su incapacidad para asombrarse. También puede leerse como un guiño al espectador: «sí, estoy caminando sobre el agua, pero a mí me parece normal».
¿Chance llega a ser presidente?
La película no lo muestra, pero la conversación final entre los asesores deja claro que esa es la intención. El título original, Being There («estar allí»), sugiere que Chance simplemente está presente, y eso basta para que los demás lo eleven al poder. La respuesta implícita es que sí, Chance se convertirá en presidente, pero la película prefiere dejar la imagen de su paseo sobre el agua como cierre.
Valoración editorial
Being There es una obra maestra de la sátira que, gracias a la interpretación contenida de Peter Sellers, logra ser divertida y profunda al mismo tiempo. Su final es uno de los más ingeniosos del cine: un gag visual que condensa todo el mensaje de la película. Aunque algunos espectadores puedan encontrarlo confuso, su ambigüedad es precisamente lo que lo hace perdurable. La película no da respuestas fáciles, sino que invita a reflexionar sobre la naturaleza del poder, la percepción y la realidad.
Conclusión
El final de Being There es mucho más que un truco visual: es la culminación de una sátira que denuncia la vacuidad del sistema político y la facilidad con la que la sociedad eleva a los mediocres. Chance camina sobre el agua porque, en un mundo donde la apariencia lo es todo, incluso lo imposible puede ocurrir si suficientes personas lo creen. La película nos deja con una sonrisa y una pregunta incómoda: ¿cuántos de nuestros líderes son, en el fondo, como Chance?

