Hay finales que se sienten como una rendición de cuentas y otros que funcionan como un abrazo. El de The Marvelous Mrs. Maisel, emitido en 2023 tras cinco temporadas en Prime Video, pertenece a esa segunda categoría, pero no por simple complacencia. La serie creada por Amy Sherman-Palladino y Dan Palladino construyó durante años una arquitectura de set-ups que en estos últimos episodios pagan con una precisión casi quirúrgica. Fíjate en que la temporada 5 no se limita a cerrar tramas: usa saltos temporales en cada episodio para enseñarnos el destino de Midge y, de paso, recontextualizar todo lo que habíamos visto. El espectador ya sabe que Midge será famosa; la pregunta que sostiene el suspense no es si lo logrará, sino cómo y a qué precio personal. Ese es el gran acierto estructural de esta última temporada.
El desenlace llega después de un arco que ha ido tensando la relación entre Midge y Susie hasta límites insospechados. En el episodio 2 se nos revela que en los años 80 tuvieron una pelea que rompió su amistad por completo. En el episodio 6 sabemos por qué: Susie ocultó sus vínculos con la mafia y Joel acabó en la cárcel para proteger a Midge. Esa confesión, que en cualquier otra serie sería el clímax, aquí es solo una pieza más de un puzzle emocional que se resuelve en el último capítulo. La serie nos ha enseñado las grietas antes de mostrarnos la reparación, y eso hace que el final se sienta ganado, no regalado.
La noche del Gordon Ford Show: cómo Midge se apropia de su gran oportunidad
El episodio final concentra su tensión en una sola noche. Midge sale de la cárcel tras pagar la fianza de Susie y, en ese trayecto, arranca a su representante la confesión que llevábamos temporadas esperando: Susie y Hedy, la esposa de Gordon Ford, fueron pareja en la universidad. Hedy le rompió el corazón a Susie al comprometerse con otro hombre tras regresar de Francia. Esa revelación explica la incomodidad de Susie cada vez que se mencionaba a Hedy y da sentido a la subtrama de la temporada 4 sobre la sexualidad de Susie. No es un dato gratuito: es la pieza que justifica por qué Susie se resistía a pedirle un favor a Hedy para colocar a Midge en el show.
Cuando Gordon le dice a Midge que esa noche aparecerá en el programa, todo parece encaminado hacia el gran despegue. Midge llama a su familia y a Joel para que la vean actuar. Pero Gordon, que no es tonto ni generoso, le tiende una trampa: la presenta como escritora, no como comediante. Durante el show la humilla, no la deja hablar y corta a publicidad en cuanto ella intenta soltar un chiste. Es una escena incómoda de ver, porque el guion no nos ahorra el mal trago. Y ahí, en ese preciso instante, Midge toma la decisión más coherente con su personaje en toda la serie: se levanta, le quita el micrófono a Gordon, pregunta al público si quieren verla hacer comedia y se lanza con su rutina. El resultado es histórico dentro de la ficción. Gordon queda impresionado, pero la despide. Sin embargo, ese despido es en realidad el trampolín: la actuación la lanza a la fama que ya habíamos vislumbrado en los saltos temporales anteriores.
Observa que la serie no premia la obediencia ni la paciencia infinita, sino la osadía. Midge no espera a que le den permiso para ser graciosa; se lo toma. Esa es la lección que el guion ha estado cocinando desde el primer episodio, cuando una ama de casa de los años 50 decidió subirse a un escenario sin que nadie se lo pidiera.
El salto a 2005: la amistad como verdadero final
El último salto temporal nos lleva a 2005. Midge y Susie son mayores, hablan por teléfono y ven Jeopardy juntas, riendo hasta quedarse sin aire. Susie pierde las gafas y Midge sabe exactamente dónde están. Se pican, se interrumpen, se conocen de memoria. Es una escena deliberadamente doméstica, casi anodina, y ahí está su fuerza. En una temporada llena de flash-forwards glamurosos sobre el éxito de Midge, la serie elige terminar con dos mujeres mayores compartiendo un programa de televisión. La creadora Amy Sherman-Palladino lo explicó en una entrevista: querían algo cómodo, casi mundano y normal, porque el corazón de la serie nunca fue la fama, sino el viaje compartido de estas dos mujeres.
Esa decisión cierra el círculo con el inicio de todo. Midge se lanza a la comedia por la traición de Joel, sí, pero sin Susie nunca habría llegado a ningún sitio. La serie lo subraya al hacer que su última imagen sea la de ambas reconciliadas, después de años de pelea, distancia y secretos. No importa cuánto éxito haya acumulado Midge: lo que sostiene su vida es esa amistad. La serie las presenta como almas gemelas platónicas, y ese es el tema universal que trasciende el final: el vínculo humano que sobrevive al tiempo, a los errores y a las ausencias.
Qué pasa con Joel, Rose y Abe en el final
El destino de Joel es uno de los puntos más ambiguos y, a la vez, más comentados. Sabemos que se convirtió en una figura de apoyo fundamental para Midge y que vendió su libertad a la mafia para liberarla, lo que le costó varios años de cárcel. En los años 70, Midge rechaza casarse con su prometido porque cree que sigue enamorada de Joel, y lo visita mensualmente en prisión. En 2005, Midge conserva una foto de su boda con Joel. Eso ha llevado a muchos espectadores a pensar que se reunieron o que Joel falleció. Sin embargo, Amy Sherman-Palladino aclaró en una entrevista que Midge no se volvió a casar con Joel y que no era viuda. Es decir, la foto es un recordatorio de un amor que existió, no necesariamente una prueba de reconciliación. Joel no aparece en el salto final y su destino queda abierto, pero la palabra de la creadora descarta las dos hipótesis más románticas.
Rose y Abe tampoco aparecen en 2005. En el episodio 7, un salto a los años 70 insinúa que Rose está condenada por una enfermedad misteriosa, con poco tiempo de vida. En un salto a los 80, Esther menciona su estrecha relación con Abe, lo que sugiere que él sigue vivo en esa época. Por tanto, todo apunta a que Rose fallece antes que Abe, pero la serie no lo confirma de forma explícita. Es un ejemplo de cómo el guion prefiere dejar espacios para que el espectador los habite, en lugar de cerrar cada detalle con un subrayado.
Esther Maisel y el legado feminista de la serie
La temporada 5 rescata a los hijos de Midge del segundo plano en el que habían vivido durante años, y lo hace con una inteligencia que merece atención. Esther, la hija, aparece de adulta hablando con su terapeuta sobre su relación tensa con su madre, su cercanía con su abuelo Abe y su trabajo pionero en física. De niña, ya despierta el interés de Abe por su inteligencia, y eso provoca en él una epifanía sobre su propio sexismo al comparar el trato que le da a Esther con el que le dio a Midge. Es una forma elegante de cerrar el tema feminista de la serie sin discursos: mostrando cómo el machismo se transmite generacionalmente y cómo una niña curiosa puede hacer tambalear los cimientos de un hombre mayor.
La serie ganó 22 premios Primetime Emmy, y ese reconocimiento masivo tiene que ver con su capacidad para mezclar humor, drama y crítica social sin que ninguna de las tres cosas se coma a las otras. El final no traiciona esa mezcla: hay risas, hay reconciliación, pero también hay consecuencias. Midge consigue la fama, pero pierde a Joel como pareja estable, se distancia de sus hijos durante años y casi pierde a Susie. El guion no esconde esos costes; simplemente decide que la amistad es el premio que justifica todo lo demás.
Preguntas frecuentes sobre el final de The Marvelous Mrs. Maisel
¿Muere Joel en el final de The Marvelous Mrs. Maisel?
No se confirma. En el salto a 2005, Joel no aparece y Midge conserva una foto de su boda, lo que ha alimentado la teoría de que murió. Sin embargo, la creadora Amy Sherman-Palladino declaró que Midge no se volvió a casar con Joel y que no era viuda. Por tanto, lo más probable es que Joel siguiera vivo pero separado de Midge, o que su destino quede simplemente sin especificar. La serie prefiere no cerrar esa puerta del todo.
¿Hay temporada 6 o spin-off de The Marvelous Mrs. Maisel?
La temporada 5 fue la última y la serie terminó en 2023. No hay una temporada 6. En cuanto a un posible spin-off, el material fuente sugiere que Esther, la hija de Midge, sería la candidata más lógica por su arco adulto y su trabajo en física, pero no hay ningún proyecto confirmado al respecto. Es solo una posibilidad que la propia serie deja abierta con su tratamiento del personaje.
¿Qué significa la última escena de Midge y Susie viendo Jeopardy?
Significa que la amistad entre ambas es el verdadero corazón de la serie. Después de años de éxito, peleas, secretos y distancias, lo que queda es ese vínculo cotidiano: dos mujeres mayores que se ríen juntas viendo un concurso. La escena funciona como cierre temático porque invierte la lógica de los flash-forwards de fama y glamur para recordarnos que lo que sostiene a Midge no es el reconocimiento público, sino tener a alguien que sabe dónde están sus gafas.
Lo que deja el final de The Marvelous Mrs. Maisel
El final de The Marvelous Mrs. Maisel no busca sorprender con un giro imposible, sino confirmar lo que la serie ha estado construyendo desde el primer episodio: que el talento de Midge es real, que su ambición es legítima y que el precio de perseguir ambas cosas en un mundo diseñado para que las mujeres no las tengan es alto. La decisión de terminar con Midge y Susie, mayores y reconciliadas, es una declaración de intenciones. En una cultura que tiende a medir el éxito en términos de fama, premios y reconocimiento, la serie elige cerrar con dos amigas riéndose por teléfono. Esa es su apuesta final, y es coherente con todo lo que hemos visto. La fama fue el destino, pero la amistad fue el viaje. Y en un buen guion, el viaje siempre es lo que importa.

