Resumen del final
En el último episodio de El show de Mary Tyler Moore, titulado «The Last Show» (19 de marzo de 1977), la redacción de WJM se enfrenta a una reestructuración. La nueva dirección convoca a Ted Baxter, y todos asumen que será despedido. Sin embargo, la sorpresa llega cuando descubren que el despido afecta a todo el equipo excepto a Ted. Mary, Lou, Murray, Georgette y Sue Ann pierden sus puestos. Angustiada, Mary recibe el apoyo de sus amigas Rhoda y Phyllis, que la visitan para animarla. Esa noche emiten su último informativo, donde Ted se despide citando la canción It’s a Long Way to Tipperary. Tras la emisión, el grupo se abraza, llora y canta la misma canción. Mary se queda sola, mira la redacción por última vez y apaga la luz. La pantalla se funde a negro mientras suena la melodía.
Explicación detallada del desenlace
El episodio arranca con Lou, Mary y Murray llamando a Ted a su despacho para comunicarle que el nuevo jefe quiere verle. Todos piensan que Ted será despedido, y él monta un número típico suyo, pero luego descubren que el despido afecta a todo el equipo excepto a Ted. Mary reacciona con angustia: no sabe qué hacer ni adónde ir. La visita de Rhoda y Phyllis le recuerda que no tiene que ser fuerte siempre y que sus amigos están ahí para apoyarla.
Esa noche, el equipo emite su último informativo. Durante el segmento de Ted, este se despide de sus compañeros citando la canción It’s a Long Way to Tipperary: «Es un largo camino hasta Tipperary, es un largo camino que recorrer». Aunque al principio parece otra de sus salidas de tono, la frase cobra sentido: aunque su etapa en WJM termina, aún les queda mucho por delante.
Tras la emisión, llegan las despedidas. Mary intenta mostrarse fuerte y solo da una palmada en el hombro a Lou, pero él rompe a llorar y le pregunta si tiene «agua helada en las venas». Se funden en un abrazo al que se suman Murray, Georgette, Sue Ann y Ted. Entre risas y lágrimas, pasan un pañuelo de papel. Mary dice que la familia son «personas que te hacen sentir menos solo y realmente querido, y eso es lo que sois para mí». Luego salen cantando It’s a Long Way to Tipperary. Mary se queda sola, mira la redacción por última vez y apaga la luz. La pantalla se vuelve negra mientras suena la canción y los créditos muestran a los personajes que han formado parte de la serie.
Significado del desenlace
El final de El show de Mary Tyler Moore no busca un gran espectáculo, sino honrar la esencia de la serie: las relaciones humanas y la familia que uno elige. La canción It’s a Long Way to Tipperary, un himno de la Primera Guerra Mundial, simboliza que el camino continúa, aunque se separen. El gesto de Mary al apagar la luz representa el cierre de una etapa, pero la canción que sigue sonando sugiere que el vínculo perdura. La serie fue pionera al mostrar a una mujer soltera y trabajadora que priorizaba su carrera y sus amistades, y el final refuerza ese mensaje: la verdadera familia no es la sangre, sino quienes te apoyan.
¿Qué ocurre con los personajes principales?
- Mary Richards: Se queda sin trabajo, pero con el apoyo de sus amigos. Su futuro es incierto, pero la serie deja claro que seguirá adelante.
- Lou Grant: También es despedido. Su relación con Mary siempre fue de mentor y amigo, y el abrazo final muestra el cariño que se tienen.
- Murray Slaughter: Pierde su puesto como guionista. Siempre fue el ancla del grupo, y su respeto por Lou y Mary es evidente en la despedida.
- Ted Baxter: Es el único que conserva el trabajo. A pesar de su ego, muestra un lado emotivo al despedirse de sus compañeros.
- Georgette Franklin y Sue Ann Nivens: Ambas son despedidas. Georgette, la esposa de Ted, y Sue Ann, la cocinera del programa, se unen al abrazo grupal.
- Rhoda Morgenstern y Phyllis Lindstrom: Vuelven para apoyar a Mary, demostrando que la amistad perdura a pesar de la distancia.
Temas y símbolos
El episodio final aborda temas como el despido laboral, la amistad, la familia elegida y el paso del tiempo. El abrazo grupal simboliza la unión del equipo, que ha sido una familia disfuncional pero unida. La canción It’s a Long Way to Tipperary funciona como un canto de despedida y esperanza. La luz que Mary apaga representa el fin de una era, pero la canción que continúa sugiere que el recuerdo y el cariño permanecen. La serie siempre destacó por su humor y su corazón, y el final equilibra ambas cosas: hay lágrimas, pero también risas al pasar el pañuelo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué despiden a todos menos a Ted?
La nueva dirección de la cadena decide renovar el informativo y considera que Ted es el único que puede seguir. Es una decisión corporativa que refleja la crudeza del mundo laboral, pero la serie no profundiza en las razones más allá de ese hecho.
¿Vuelven Rhoda y Phyllis en el último episodio?
Sí, ambas aparecen para animar a Mary. Sus personajes habían tenido sus propios spin-offs, pero regresan para el final, recordando la importancia de las amistades del pasado.
¿Qué significa la canción It’s a Long Way to Tipperary?
Es una canción popular británica de la Primera Guerra Mundial. En el contexto del final, simboliza que, aunque se separen, aún les queda un largo camino por recorrer y que probablemente volverán a verse. Ted la utiliza como despedida en su segmento.
Valoración editorial
El final de El show de Mary Tyler Moore es uno de los más emotivos y acertados de la historia de la televisión. En lugar de buscar un giro impactante, los guionistas optaron por dar a los personajes una despedida sincera y coherente con el tono de la serie. La mezcla de humor y emotividad, la vuelta de personajes queridos y el uso de la canción crean un cierre perfecto. La serie sentó las bases para muchas comedias posteriores y su final sigue siendo un referente de cómo decir adiós.
Conclusión
El show de Mary Tyler Moore terminó como empezó: con humanidad, humor y corazón. El episodio final nos recuerda que, aunque los trabajos y las etapas se acaben, las relaciones verdaderas perduran. Mary apaga la luz, pero la serie sigue brillando en la memoria de quienes la vieron. Como dice la canción: «It’s a long way to Tipperary», pero el camino mereció la pena.

